miércoles, 30 de noviembre de 2016

Skam, serie noruega de temática gay



Hace unos días descubrí esta serie gracias a unos videos de Youtube y fui muy feliz. Tenía ganas de ver algo bien juvenil. En realidad, Skam (vergüenza en noruego) tiene tres temporadas y esta es la tercera. Por lo que entendí, pueden verse de forma independiente. Los chicos que ven en la imagen se llaman Even (el de la capucha) e Isak y son los protagonistas.

Isak va a segundo año del secundario. Comparte departamento con otros dos chicos: Eskild, un chico gay; y una chica cuyo nombre no recuerdo (no aparece mucho). Tiene un grupo de amigos de los que poco a poco se va sintiendo más lejos: todos son heterosexuales, hablan de chicas y él se siente diferente. Isak está descubriendo que es homosexual y aún está en el armario. Es un chico algo callado, que tiene problemas familiares y suele ser bastante introvertido.

Even está en último año y es quien al principio se acerca a Isak al notar que este lo mira. Even es más lanzado que Isak, digamos. Le tira sonrisitas todo el tiempo y parece tener toda la seguridad que le falta a Isak para llevar la relación adelante. Parece.



Esta escena es hermosa. La luz, el encuadre, los colores, ellos, todo ❤ 

Si son de mi generación, notarán una leve familiaridad con Skins. Si son del 2000 para adelante no deben tener idea de lo que hablo, jaja. Skins es un clásico juvenil, made in England, y a mi parecer marcó un antes y un después en las temáticas que se están tocando en las series de TV de todo el mundo, sobre todo en lo relacionado con la sexualidad. 
Buen, no voy a contarles más de la serie. Pueden verla acá de forma legal, ya que el canal sube los episodios en streaming de forma gratuita. Lo malo: solo está subtitulada en inglés, pero es perfecta para quienes quieran practicar el idioma ;) Los episodios son cortitos (25 minutos), así que si el idioma les cuesta tampoco se van a saturar.


La preventa de Adonde va lo que desaparece ya comenzó!

Hoy comienza la preventa de Adonde va lo que desaparece, mi nueva novela romántica :) La preventa finaliza el 15 de diciembre y ese día entregaré todos los libros dedicados y firmados especialmente para cada persona. Y como ya saben, el libro tendrá ilustraciones de la famosa ilustradora mexicana Karla Terry ^_^


Nombre: Adonde va lo que desaparece
Con ilustraciones de Karla Terry
Formato: PDF, ePUB y MOBI
Imagen de portada: © Migfoto | Dreamstime.com
Precio: 2,99 USD

Sinopsis:
Javier tiene veinte años y vive con su padre y su hermana en una humilde pensión de Flores. Por las noches trabaja en una pizzería por la que se pasean vendedores ambulantes de bolsillos escuálidos, travestis muy maquilladas, turistas incautos y, de vez en cuando, una extraña mujer que intenta venderle objetos usados.
Si bien ya no está en el armario, Javier no les presta mucha atención a los chicos. Sin embargo, una tarde en el centro cultural del barrio, conoce a Luciano, un joven profesor de danza que lo seduce sin ningún pudor. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

¡Gané el Nanowrimo 2016!

Hoy me levanté temprano en este feriado para validar mi novela en la plataforma del Nanowrimo. Para quienes no lo sepan: el Nanowrimo es el National Novel Writing Month, una iniciativa originada en Canadá en la que escritores de todo el mundo intentan escribir 50.000 palabras en el mes de noviembre.

Tenía la idea de esta novela desde mitad de año, pero otras ideas más ligeras le quitaron protagonismo hasta que llegó octubre, cuando ya se estaba anunciano el nano de este año. Me dije ¿y por qué no? Ya tenía los apuntes necesarios para empezar.

Fue una tarea bastante intensa porque no tuve tiempo para planear nombres de ciudades y calles, por ejemplo. Así que en el boceto hay cosas como "caminaban por nombre de calle" que tengo que limpiar y editar en su momento.

Muchas felicidades a todxs lxs que se hayan embarcado en el Nano, hayan ganado o no. Es una experiencia muy interesante :)



jueves, 24 de noviembre de 2016

Adonde va lo que desaparece, en preventa desde el 30 de noviembre

Adonde va lo que desaparece es una novela corta que escribí a principio de año. Está narrada en primera persona por Javier, un muchacho humilde que vive en una pensión junto a su padre y su hermanita menor. Javier trabaja en una pizerría y, si bien es gay y está bastante asumido, no les presta atención a los chicos porque tiene otras cosas en la cabeza. Sus principales preocupaciones son la situación económica de la familia, muy precaria, y el futuro de su hermanita. Pero gracias a ella conoce una tarde a Luciano, un chico que da clases de danza jazz en un centro cultural del barrio. Y allí comienza el amor o, mejor dicho, el sexo. El amor se da más tarde. 

Adonde es una novela romántica con bastante erotismo; lo más smexy que escribí en el año, porque últimamente me estoy dedicando a la literatura juvenil. Es una historia sencilla, sin grandes eventos; está contada con esos momentos cotidianos de los que están hechas nuestras vidas. El tema principal es el amor: tanto el que está presente como el que está ausente; el amor de pareja, el amor de la familia.

Bueno, les cuento cómo podrán conseguirla :)

En primer lugar, para quienes quieran ver qué onda, habrá un fragmento gratuito tanto en Wattpad como en PDF. Luego, la preventa comenzará el próximo miércoles 30 de noviembre. Esta se realizará vía Paypal (directamente a mí) y Payhip (a través de mi tienda online). Todas las copias de la preventa estarán firmadas y dedicadas (sí, a mano y escaneadas!), y se entregarán vía mail el 15 de diciembre, cuando comienza la venta en las demás plataformas. Luego del 15 podrán pedirme copias firmadas y dedicadas, claro, pero también solo se podrán comprar via Paypal y Payhip. El libro también estará a la venta en Amazon y Smashwords.




Nombre: Adonde va lo que desaparece
Con ilustraciones de Karla Terry
Formato: PDF, ePUB y MOBI
Imagen de portada: © Migfoto | Dreamstime.com
Diseño de portada: Sofía Olguín
Precio: 2,99 USD

Sinopsis:
Javier tiene veinte años y vive con su padre y su hermana en una humilde pensión de Flores. Por las noches trabaja en una pizzería por la que se pasean vendedores ambulantes de bolsillos escuálidos, travestis muy maquilladas, turistas incautos y, de vez en cuando, una extraña mujer que intenta venderle objetos usados.
Si bien ya no está en el armario, Javier no les presta mucha atención a los chicos. Sin embargo, una tarde en el centro cultural del barrio, conoce a Luciano, un joven profesor de danza que lo seduce sin ningún pudor. 


Y como pueden ver ¡habrá ilustraciones! Y hechas nada más ni nada menos que por Karla Terry, a quien estoy segura de que todos conocen o habrán visto a sus personajes más populares y adorables, Los homos del salón:



Bueno, entonces, resumiendo:

30 de noviembre: comienza la preventa vía Paypal y Payhip
15 de diciembre: se entregan las copias firmadas y dedicadas, comienza la venta en las demás plataformas.

¡Espero que se animen a leerla!

sábado, 19 de noviembre de 2016

Leé un cuento: Broken




A todo el que me pregunta cómo conseguí el empleo, le cuento que fue Christian quien me eligió. Nos observó bailar a todos los aspirantes; no sé desde dónde, pero lo hizo. Cuando terminó el casting apareció en el salón solo vestido con unos pantalones de deporte y nos estrechó la mano uno por uno. Casi me muero. Me temblaban los dedos y él se dio cuenta. Sonrió divertido y aprecié que no retocaban sus labios en las fotos: eran redondeados, bien perfilados, y el labio inferior era levemente más grueso. Sus pestañas largas, negras, parpadeaban con coquetería a medida que iba pasando de mano en mano; todos estábamos fascinados, boquiabiertos con su repentina e inesperada presencia.
Ninguno se animó a pedirle un autógrafo. No me lavaré la mano nunca más, pensé al salir de la productora. Tuve que hacerlo, claro.
Tres días más tarde, me llamaron a la pequeña habitación que alquilaba y me dieron la noticia de que ya era uno de los bailarines principales de Christian Slava.
A los medios les gusta el escándalo, de eso se alimentan. Decían que Chris tenía aires de diva, que maltrataba a sus bailarines, que no quería subirse al elevador con los demás huéspedes de los hoteles. Es mentira. Chris era amable, humilde y siempre lo rodeaba cierto halo de inocencia que me hacía preguntarme cómo había llegado a ser quien era.
Luego de un año, la respuesta ya estaba clara para mí: su madre. Manipuladora, siempre oculta detrás de una sonrisa falsa, de una máscara de maquillaje caro. Chris la amaba, pero al mismo tiempo le tenía miedo. A veces, cuando terminaba un show, me preguntaba si Chris cantaba (fingía cantar, dado el caso) y bailaba para complacer a su madre.
La primera vez que pasé la noche con él, comencé a percatarme de la complejidad del ser humano. Chris era carismático y desenvuelto, y cuando me acercaba a él arriba del escenario me tomaba de la cintura con las dos manos para levantarme en el aire. No dejaba de mirarme en ningún momento.
Creo que malinterpreté sus gestos, pero ¿acaso importa? Ya me había enamorado de él.
Aquella noche, toqué su puerta y cuando me abrió me miró como si no supiera qué estaba haciendo allí. Tonto de mí, pensaba que me estaría esperando.
—¿Necesitas algo, Dave?
Me mordí el labio. Estaba poniendo en juego mi carrera, mi trabajo, el dinero que les enviaba a mis padres para pagar la hipoteca de su vieja casa…
—A ti.
Se rascó la nuca, le echó una mirada al pasillo y me hizo pasar.
Tan, tan tímido. Chris se comportó casi como un niño. Yo esperaba una fiera sexual y, en cambio, me tocó llevar las riendas. Se comportó como si en verdad no entendiera lo que estábamos haciendo. Ni siquiera tenía condones.
Cuando acabé comprendí que, diablos, en verdad estaba enamorado. Porque el encuentro sexual había sido patético, ¡pero yo estaba tan feliz!
Chris sí podía cantar en vivo. Pero es complicado hacer windmill y luego afinar así como si nada, como si tuvieras dos pares de pulmones.
—Cántame —le pedí una noche, después de hacer el amor. Creo que estábamos en Tokio. O tal vez en Shangai, no me acuerdo.  
Se sentó en la cama con las piernas cruzadas… y pensaba que me cantaría alguna de sus canciones, pero me cantó una nana para dormir. Tomábamos agua mineral (él nunca bebía durante las giras) y la enorme cama estaba llena de envoltorios de galletas de la fortuna. Sí, creo que era Tokio. U Osaka.
—¿Te gustaría tener hijos algún día? —le pregunté.
Me miró como si le hubiera preguntado la masa de Júpiter y supe que había hablado de más. Luego bajó la cabeza, abrió otra galleta y se la llevó a la boca.
—¿Crees que si salgo del armario… podré… qué sé yo… casarme y tener una familia?
Quería mi opinión. O tal vez solo quería que le dijera que sí. Así que eso hice. Sonrió y miró hacia arriba y supe que estaba imaginando algo, y deseé con todas mis fuerzas saber si yo estaba en esos sueños o si solo era un bailarín con el que se acostaba para sacarse las ganas durante las giras. Un tipo que podría reemplazar con cualquier otro que estuviera dispuesto a hacer siempre de activo.
Sabía que tomaba medicamentos, pero a todos les decía que eran vitaminas. Yo, en el fondo, quería creer eso. Jamás le pregunté nada.
Pero quiero dejar claro que nunca lo vi consumir drogas. ¡Ni siquiera bebía alcohol! Una copa de vino en ocasiones que se tragaba en sorbitos cortos, como si fuera un menor de edad al que una noche le dan permiso para beber.
No sé cuándo comprendí que Chris estaba roto por dentro. Quizá cuando me di cuenta de que tenía pesadillas por las noches o cuando irrumpía en su suite para hacer el amor y lo encontraba tan ido que me conformaba con abrazarlo y cuidarlo de sus malos sueños.
—Escucha, escribí algo —me dijo una noche en Europa (Londres, tal vez)—. Se llama Broken.
Me senté frente a él en la cama y me leyó:

Ya no me avergüenzo de lo que he soñado.
Gracias a ti, hoy puedo cantar en colores.
Veo el abismo y ya no me devuelve la mirada.
El abismo me ha enseñado a volar

Porque he descubierto
que puedo ser feliz,
que mi caja de Pandora
siempre estuvo abierta.

Ya no me avergüenzo de lo que siento
porque sé que vendrás conmigo
cuando el mundo se derrumbe.
El abismo tiene tus ojos
y tus ojos me han enseñado a amar.

—Aún no está terminada —susurró dejando el papel en la mesita de luz. Estaba completamente sonrojado porque sabía que había comprendido. Esa canción hablaba de mí.
Hicimos el amor suave, sin prisas y cuando acabamos quise asegurarle que sí, que estaría con él cuando el mundo se derrumbara.
Ahora creo que su mundo ya estaba derrumbado y que todas aquellas noches dormimos entre los escombros.
Lo encontré muerto. Etiquetaron su muerte como accidente, pero yo sé que fue un suicidio. Porque él, como ya he dicho, no bebía alcohol. Me preguntaron qué hacía en su habitación a esas horas (tuvieron que traducirme, porque no sé español) y dije la verdad: que éramos amantes hacía años. ¿Cuánto tiempo? Desde antes de que la prensa comenzara a maltratarlo hablando mal de él, de su estado físico, de que ya no bailaba como antes, de que nunca cantaba en vivo. Desde antes que se supiera que, en cuanto su madre advirtió que aquel niño tenía talento, lo puso a fabricar billetes.
Día y noche me pregunto por qué nunca habló conmigo de lo que sentía.
Los medios son crueles y no les importa hacer daño. Solo quieren dinero y más dinero. Tuve que mudarme para que dejaran de acosarme. No me dejaron en paz por años. Nadie se olvida de Christian Slava. Y yo menos. A veces pienso que hay personas que valen más dinero muertas que vivas. Y que su madre lo sospechaba y que ahora debe estar segura. Las discográficas inventan discos póstumos, proyectan su figura en hologramas, lanzan nuevos videos musicales.
Hasta han escrito un maldito libro protagonizado por él y yo, donde en vez de ser Christian y David somos Krishter y Darius. Donde en vez de ser un cantante y un bailarín, somos un príncipe y su esclavo y vivimos en mundo de fantasía con duendes, hadas y unicornios en el que dos hombres pueden casarse. Me dijeron que iniciara acciones legales por difamación, pero no lo haré.
Es una historia bonita. Soy un prisionero de guerra y Chris, perdón, Krishter, me espía una noche mientras bailo junto a los demás esclavos. Me toma como esclavo personal y todas las noches me pide que baile para él. Hay escenas eróticas bastante explícitas, todas equivocadas, tristemente. Chris siempre prefirió ser pasivo y Krishter es un hombre tierno, pero dominante.
Creo que a Chris le hubiera gustado la dichosa novelita.
Y ahora, mientras la leo por quinta vez y me imagino que vivo en mundo de fantasía con duendes, hadas y unicornios en el que dos hombres pueden casarse, tengo más y más ganas de seguirlo al abismo.
Porque mi mundo está derrumbado y nadie ha conseguido levantarlo de nuevo.

jueves, 10 de noviembre de 2016

¡Mi cielo al revés ya comenzó!

Maximiliano está cansado de guardar secretos. Tiene bastantes, pero hay dos que últimamente le quitan el sueño. El primero: es gay y está enamorado de Tommy, el mejor amigo de su hermana. El segundo: no quiere ser abogado como su hermano, su padre y su abuelo.
Pero cuando alguien ya ha trazado el mapa de nuestra vida, ser libre es complicado. Tal vez Tommy pueda ayudarlo a alcanzar esa libertad que tanto anhela. Y quizá esa libertad esté mucho más cerca de lo que se imagina.
El cielo de Maxi es muy diferente del cielo de algunos chicos. Pero es su cielo y está dispuesto a alcanzarlo.
 

Esta es la sinopsis de Mi cielo al revés, una novela que comencé a publicar online hace dos semanas. Confieso que cuando la terminé no sabía qué título ponerle e intercambié bastantes whatsapps con Barby, la ilustradora, acerca del asunto. Por suerte, el título no tardó en llegar. ¡Un alivio! Y es que estaba más cerca de lo que pensaba: Maxi es un chico de buena posición y su abuelo, su padre y su hermano mayor son abogados; su hermano está casado con una bella muchacha y tiene un hijo. 

Maxi está estudiando Derecho, pero detesta la carrera. En realidad, hace un tiempo detesta todo lo que tiene que ver con su padre, quien es homofóbico y todo el tiempo hace chistes hirientes acerca de Tommy, el mejor amigo de Melody, la hermana menor de Maxi. 

Y sucede que Maxi está enamorado de Tommy y así comienza la novela: con una declaración de amor... y un rechazo.

Me preguntaron por qué sigo publicando novelas en Internet en vez de buscar editorial, ya que ya tengo varios libros publicados mediante editoriales. Bueno, por varios motivos. El primero, este año escribí mucho y necesito compartir algo de lo que escribí de esta forma, la más sencilla. El segundo, es una novela gay un poco comercial cuyos protagonistas son jóvenes, pero además tiene un poquito de erotismo. O sea, es un producto difícil de encajar. Es zarpado para ser literatura juvenil; es un poco comercial para algunas editoriales LGBT. El tercero, la verdad que es cansador buscar editorial y en estos momentos no tengo ganas. 

Volviendo. Estoy publicando los capítulos semanalmente, todos los lunes, y lo estoy haciendo en Wattpad, Amor Yaoi y Slasheaven. Quería solo publicar en Wattpad porque es la única que me permite subir imágenes, pero la nostalgia me pudo :)




Estos nenes que ven acá arriba son los protagonistas, Tomás y Maximiliano. Las escenas más importantes van a estar ilustradas por Bárbara Schniepp, quien está haciendo un trabajo di-vi-no!

Bueno, sin más, están súper invitados a pasarse por la novela. ¡Y agradezco mucho a quienes ya la están siguiendo!

sábado, 29 de octubre de 2016

Yo reseño: Crónica de la noche, de Colm Tóibín

ISBN: 9788495908155
Nº de páginas: 328 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Emecé


Sinopsis:
Argentina. Richard Garay se ve obligado a reprimir su sexualidad ante la sociedad y ante su madre, una inglesa que odia esa tierra. Mientras tanto, Richard atraviesa como en un sueño la dolorosa historia de un país que apenas puede recuperarse de sus reiteradas heridas causadas por la guerra contra la Gran Bretaña, los juicios contra los militares, la corrupción, hasta que el amor y la tragedia se instalan definitivamente en su vida. 

 
Encontré este libro de pura casualidad en una librería de saldos de Corrientes. Soy una asidua visitante de las librería de saldos del centro de CABA: muchos de los  libros que hay en ellas son libros que no se publicaron acá. Hay bastante cosa que no vale la pena (al menos para mí, claro) porque son ficción comercial que no se vendió bien en España (las sobras, digamos; hay montones de novelitas de vampiros que llegaron tarde a la fiesta). Pero a veces se encuentran joyitas como esta y como otras más que tengo en mi biblioteca de literatura LGBTI (¡que cada vez se agranda más!). 

Si bien es un libro ambientado en Argentina, es una traducción del inglés: el autor es irlandés. Muy curioso eso de traducir una novela al español rioplatense, creo yo. Afortunadamente, es una buena traducción y más que alguna cosita (pito para referirse al pene; palabra que me parece ridículamente infantil), el traductor es invisible. 

Nuestro narrador protagonista es Richard Garay, un joven argentino de madre inglesa. Esa señora, de quien nunca sabemos el nombre, llegó de joven al país y nunca pudo ni quiso sentirse argentina. Secretaria, contrajo matrimonio con su jefe y de mayores tuvieron un solo hijo, Richard, a quien ella siempre se dirige en inglés hasta el punto de que el chico es bilingüe. 

El padre de Richard muere cuando él tiene doce años y cuando esto sucede, ambos se quedan sin un centavo. La familia paterna no es de mucha ayuda, ya que desprecian los aires de realeza inglesa de la mujer. Lo mismo ocurre, sorpresivamente, con la familia materna. Matilda, tía de Richard y hermana de su madre, los aloja en su humilde casa de campo, pero abandonan el lugar cuando intentan hacerla trabajar de sirvienta en la casa de un terrateniente. Sin un centavo, la pequeña familia vuelve a Buenos Aires.

Richard sabe desde pequeño que es homosexual y ya de adolescente suele buscar sexo por las calles. Se enamora de Jorge, uno de sus alumnos particulares de inglés e hijo de un millonario con aspiraciones políticas, con quien viaja a Barcelona de vacaciones. A pesar de lo que dice la sinopsis, Richard sí le cuenta a su madre que es gay y ella, si bien el asunto no le termina de agradar, lo acepta con resignación.

La narración es muy, muy íntima. Richard no tiene ningún reparo en contar que es un mal estudiante de inglés a pesar de ser bilingüe, que sus jefes quieren deshacerse de él, que se siente aliviado cuando su madre muere. Y lo rodea cierto halo de mediocridad, esa mediocridad del hombre común que no hace nada interesante ni valioso con su vida; ese hombre que no advierte lo que está sucediendo en el país, cuya vida transcurre de forma monótona, y que celebra la Guerra de Malvinas en la Plaza de Mayo (una guerra distractora maquinada por una junta militar asesina). Además, un detalle: Richard fue criado por dos ancianos y eso se refleja en su personalidad tan poco vivaz, en la escasa emoción de su día a día.

La mediocridad no se termina cuando deja el trabajo que odia y comienza a tener dinero gracias a las influencias de Susan y Richard Ford, dos norteamericanos que buscan financiar la campaña política de algún candidato que quiera tener buenas relaciones con el imperio; perdón, con Estados Unidos. Richard sigue viviendo en el viejo depertamento sucio y despintado de siempre, su vida sigue siendo gris. Gana dinero mediante negocios turbios y es un activo colaborador en el hundimiento del país que tuvo lugar en los '90 gracias a las privatizaciones de... Méndez. No lo nombremos porque da mala suerte. Gracias.

La mediocridad de la vida de Richard termina, por fin, cuando comienza el primer romance de su vida... y tal vez, sospecha, el último. Pablo es joven, bello y, lo mejor de todo, le corresponde. Pero es el hermano de Jorge y está en el armario. 

¿El final? Puede parecer un final abierto, pero para mí no lo es. Podría ser más cerrado es cierto, pero sería como llover sobre mojado, en ambos sentidos.

Bien. Disfruté mucho la novela y por momentos sentí estar frente al personaje de Albert Camus, de El extranjero. Y es que Richard parece vivir fuera del mundo hasta que aparece Pablo; solo cuando llega Pablo la narración toma un poco de emoción, de sensibilidad. Parece que estuviéramos frente a otro Richard.

Recomiendo mucho esta novela. No estará entre mis favoritas, pero fue una lectura muy interesante.

lunes, 24 de octubre de 2016

Mis ebooks en Smashwords y Amazon

Hace unos días me tomé un tiempito para subir mis libros a Smashwords y a Amazon. 

En Smashwords van a encontrar todos los libros que tengo gratuitos, mientras que en Amazon van a encontrar estos libros a 1 dólar. El motivo de esto último es que no se puede colocar libros en Amazon gratis de forma permanente, solo por tiempos muy limitados. Pero conociéndolos a los de Amazon, lo más probable es que se den cuenta de que están gratis en otros sitios y los pongan gratuitos. Ese es mi objetivo. Mientras tanto, el precio de un dólar es simbólico. 

No tengo plataforma favorita, aunque Smashwords ofrece visibilización en otras tiendas y eso está genial. Sin embargo, es más para libros en inglés y no tiene mucha "inteligencia".

Aunque no es una plataforma muy popular (su interfaz es demasiado básica), me gusta vender por Payhip porque se quedan con un porcentaje muy pequeño de las regalías y el dinero se deposita directamente en la cuenta Paypal (Payhip es de Paypal). Así que los libros digitales que decida vender de forma independiente (o sea, no publicados por editoriales), los pondré a la venta por los tres medios principales, sí, pero con la salvedad de que decirles que prefiero que los compren por Payhip (es la única plataforma con la que he recibido ganancias que valen la pena). Seguramente ofrezca un obsequio a quienes compren x libro por Payhip, como motivación y agradecimiento ;)



Tres de los cuentos que tengo gratis en Smashwords :D

Si tienen cuenta allí, pueden seguirme y suscribirse a mis nuevos libros acá

viernes, 21 de octubre de 2016

Yo reseño: La sangre que mató tu sonrisa, de Carlos Sanrune

Autor: Carlos Sanrune
ISBN: 978-84-943115-8-1
Formato: 23 x 15 cm
Nº de páginas: 262
Peso: 375 gr
Encuadernación: Rústica
Fecha de lanzamiento: Diciembre 2015
Precio: 15 Euros

Sinopsis:

Con el trasfondo de la segunda República y de la guerra civil española, en un Madrid convertido en el escenario principal de la tragedia que vive el país, se desarrolla la historia de Ángel y Manuel, dos muchachos pertenecientes a clases sociales opuestas a los que el destino ha unido desde niños mediante una relación de intensa amistad, que evolucionará con los años hasta convertirse en otra que deben mantener oculta a los ojos de los demás. Zoilo, por su parte, es otro muchacho llegado a la capital huyendo de la represión y del hambre imperante en el campo extremeño, miembro de una familia de jornaleros represaliada por una Guardia Civil al exclusivo servicio de los terratenientes, que no olvida sus raíces e intenta luchar, en aquellos años convulsos donde los oprimidos llegaron a creer que podrían ser dueños de su destino, por un mundo más justo. La vida de Zoilo se cruzará con las de Ángel y Manuel, al tiempo que se fragua la peor de las tragedias, provocada por aquellos que no quieren perder sus privilegios, lo que conllevará que cada uno de los muchachos adopte posiciones diferentes ante el conflicto, reflejo de las que enfrentan a los españoles durante aquellos años.

En un Madrid cruelmente bombardeado noche tras noche, donde el hambre, la destrucción, el miedo y el frío del invierno es lo único tangible, nacerá, como esas plantas que son capaces de crecer entre las piedras, una poderosa historia de amor entre dos de los muchachos, los cuales intentarán sobrevivir en medio de la barbarie y de la incomprensión social, que rechaza –desde todas las ideologías– la relación que a ellos une.

Crónica de un amor apasionado, es también la de los años más aciagos de la reciente historia española, los cuales no concluirán con el fin de la guerra, sino que se prolongarán para los perdedores durante mucho tiempo, aunque no conseguiría matar los sentimientos.






Si hubiera tenido el tiempo, habría terminado esta novela en un solo día. Tuve que repartir su lectura a lo largo de toda una semana; sufría cuando tenía que dejar de leer y me alegraba cuando podía retomarlo. 
En las primeras páginas conocemos a Paca, una mujer trabajadora humilde que pasa sus días lavando y planchando ropa ajena en las casas de las señoras pudientes de Madrid. Paca debe hacerse cargo de su familia cuando su marido enferma, y cuando doña Concepción Ormazábal le ofrece dinero a cambio de que amamante a Ángel, su hijo recién nacido, Paca acepta la oferta con la condición de que dejará la labor si su leche no alcanza también para Manuel, su propio hijo recién nacido. 

Así, ambos niños, hermanos de leche, crecen juntos a pesar de las marcadas diferencias sociales que los separan y van creando poco a poco un lazo que va más allá de la amistad. Ya en la adolescencia,  descubren que están enamorados, un amor que viven en secreto en un sótano polvoriento cada vez que se les presenta la oportunidad.

Pero las diferencias sociales siguen allí, más evidentes que nunca, ya que Manuel a sus once años debe trabajar en un colmado para ayudar a su madre, mientras que Ángel tiene la posibilidad de seguir estudiando. Y cuando comienzan a vislumbrarse las primeras señales de la guerra que se avecina, Ángel toma partido por su clase mientras que Manuel, como su madre, permanece en esa neutralidad desinteresada de quienes creen que las cosas jamás podrán cambiar para ellos, para los pobres. Esto se ve claramente en las decisiones que planean tomar respecto de su vida amorosa: Ángel sabe que tendrá que contraer matrimonio; Manuel no tiene ninguna obligación con nadie más que sí mismo. Tímido y de carácter dócil, sabe que no se traicionará a sí ni a ninguna mujer en busca de una felicidad que no alcanzará o de una apariencia que no necesitará mantener.

Implacablemente, estas diferencias le pasan factura a su relación. 

Y entoces aparece Zoilo, un muchacho extremeño nacido en Badajoz, hijo de un jornalero combativo que murió fusilado por la Guardia Civil. Zoilo llega Madrid para escapar de su pueblo; del hambre, de la violencia, de la explotación. Zoilo es comunista; tiene un espíritu revolucionario, rebelde, y tardamos poco en darnos cuenta de que es ese tipo de personas que llevan sus ideales hasta las últimas consecuencias. Sí, quedé fascinada con Zoilo, con su personalidad achispada, con su inquebrantanbilidad. 

Pasar las páginas de La sangre que mató tu sonrisa, de Carlos Sanrune, es como estar allí, en la buhardilla donde vive Manuel junto a su madre y su hermana, oyendo los bombardeos; sentimos la tristeza y la desesperación de Isabel, la novia de Zoilo, al darse cuenta de que no está perdiendo a su amado porque jamás fue suyo; observamos a las multitudes corriendo hacia los refugios, percibimos el hedor de sus cadáveres en las calles. Es como sumergirse en una película de la que nos entristece sospechar el inexorable final.

Lo que más me gustó de la novela, aparte de todo lo que ya mencioné, fue el narrador. Es un narrador que no permanece neutro, como Manuel, toma postura por la izquierda y en ocasiones lo hace desde un sarcasmo a veces sutil, a veces no tanto.

Mientras Madrid sangraba, la jerarquía de la iglesia católica calificaba aquella guerra injusta de “Cruzada”, de guerra santa, y el papa Pio XI, en Roma, bendecía a los aviones fascistas de Mussolini antes de que volaran hasta España para bombardear a aquellos hombres y mujeres que no querían doblegarse ante la bota militar de los poderosos.

Entre toda aquella sangre, el amor de Zoilo y Manuel será como un oasis que por un momento les hará olvidar lo que ocurre a su alrededor. Solo entre las sábanas de una cama alquilada podrán ser ellos mismos. Porque Zoilo ha reflexionado acerca del tema: los homosexuales no son bienvenidos ni por la derecha (obviamente y hasta el día de hoy), ni por la izquierda. Ese odio compartido lo llena de pesar.

¿Era posible que tanto las ideologías reaccionarias, como el fascismo o la de la iglesia católica, compartiesen aquella aversión al diferente con otras que buscaban la liberación de los hombres, como el comunismo o el anarquismo? ¿Era posible que el rechazo fuese tan universal para aquel género de amor, aquel que él sentía por Manuel y que era, estaba seguro, el más puro que alguien podía sentir? Se preguntaba aquello entristecido y confuso, incapaz de encontrar respuesta. Entonces recordaba lo que decía Manuel al respecto, aquello de que llegaría un momento en que el ser humano, cuando evolucionase, aceptaría la diferencia de los otros, incluso en aquel terreno.

Ojalá Zoilo hubiera vivido en estos tiempos, me decía mientras leía esos párrafos. Lo imaginaba en la contramarcha de la Marcha del Orgullo de Buenos Aires (no conozco la de Madrid), llevando alguna bandera del Partido Obrero. O tal vez en su casa, porque quizá pensaría que la Marcha se volvió muy kirchnerista. Entonces recordaba que estaba leyendo una novela, sonreía, me secaba las lágrimas y seguía leyendo. 


Muchas gracias a la editorial Amistades Particulares por el ejemplar

miércoles, 5 de octubre de 2016

Entrevista en UNO

Hoy salió en UNO la entrevista que me hizo Lucía Vázquez, periodista del medio. ¡Le agradezo mucho a Lucía por contactarme y por su interés!


 
 Leé la entrevista acá.

lunes, 3 de octubre de 2016

Yo reseño: Piedra, papel o tijera, de Inés Garland

Título: Piedra, papel o tijera 
Editorial: Alfaguara
ISBN:  978-987-041-29-39)
Páginas: 192
Sinopsis:
Alma va todos los fines de semana, con los padres, a su casa en el Tigre. Allí conoce a Carmen y a Marito, dos hermanos que viven con su abuela, en una casa sencilla. Las aventuras por el Delta, el despertar del amor y el fin de la inocencia los unen estrechamente, más allá de las diferencias sociales o económicas. Una novela que acompaña a una joven en su transición hacia la vida adulta: el desacuerdo con la familia, los amores imposibles, la búsqueda de la propia identidad, más allá del cómodo círculo social que la rodea, la ominosa realidad a la que despierta un buen día, y de la cual no hay retorno.
 
Premio Nacional de Literatura Juvenil, Alemania, 2014. 





Aclaración: esta no es una novela de temática LGBTI+.

Este libro fue mencionado en el seminario de literatura infantil y juvenil que estoy haciendo en relación con  los "temas complicados de tocar" en la lij. Más específicamente, respecto del sexo. A la autora, Inés Garland (una de las voces más reconocidas de la lij argentina) en una ocasión  le preguntaron cómo se había atrevido a incluir en la novela un orgasmo. Ella respondió que había incluido dos.
La novela está narrada en primera persona desde la protagonista, Alma, una niña que tiene cinco años al comienzo (que podríamos fechar en 1965) y más o menos diecisiete cuando la novela termina (un par de años después del golpe militar del 76). Es decir, que la historia atraviesa toda su infancia y adolescencia. Se trata de una novela que retrata la llegada a la edad adulta.

Alma proviene de una familia acomodada. Viven en Buenos Aires y pasan los fines de semana en su casa del Tigre, ubicada en una isla del Delta del Río Paraná. Allí, en otra isla, viven Carmen y Marito junto a su abuela, Doña Ángela, y el Tordo, su tío. Se trata de una familia humilde que lleva una vida completamente diferente de la de Alma: mientras que los primeros conviven con las inundaciones y la falta de energía eléctrica, para los segundos estos son solo detalles pintorescos de sus sábados y domingos.

Los años pasan y Alma y Carmen se hacen mejores amigas. Y poco a poco, Alma va descubriendo los sentimientos que le inspira Marito. 

La Alma adolescente está llena de complejos e inseguridades: no se siente lo suficientemente linda como para que los chicos la saquen a bailar y las monjas del colegio católico al que asiste le machacan la cabeza con ideas puritanas y machistas acerca del sexo. 

De a poco, Alma va dándose cuenta de la "vida tan diferente" que ella vive respecto de sus amigos. Carmen deja de ser una niña para convertirse en una mujer y Marito intenta luchar por tener un futuro mejor, futuro que Alma ya tiene asegurado simplemente por haber nacido en una familia de buena posición. Porque sí, vayamos a hablarle a Marito de meritocracia, justo a él, cuyo primo muere víctima del Chagas, la enfermedad de los pobres.

Si bien la sexualidad es un tema central de la novela, no se nos arroja a la cara de la forma en que lo hacen muchas novelas actuales, explícitamente y sin una pizca de elegancia. Mucho de Piedra, papel o tijera trata de sexo y sin embargo esta palabra casi no se menciona. Porque hay sexo entre el Tordo y la húngara (esa mujer, en realidad alemana, que finge no conocerlo cuando está con sus amigos distinguidos); hay sexo entre Carmen y su novio hijo de inmigrantes polacos (esa chusma europea que llegó al país para realizar el trabajo que los argentinos de bien no querían hacer); y hay sexo, también, entre Alma y Marito, a pesar de la catequesis de sor Francisca.

Como telón de fondo, y con una sutileza que estremece, Garland despliega la época más oscura de la historia argentina: la dictadura militar que comienza "oficialmente" con el golpe del 76. Este telón se va corriendo poco a poco y, de repente, se lleva consigo a Alma y a los suyos. 

Bueno, de más está decir que la novela me encantó. Me hizo reír, me entristeció y me anudó la garganta ese epílogo tan maravilloso que ocurre treinta años después, ya en plena democracia.

¿Conocían a la autora? ¿Leyeron esta novela? Si no lo hicieron, ¡espero que se animen!

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Presentación de Como una película en pausa, de Melina Pogorelsky

El pasado viernes 16/9 fue la presentación de Como una película en pausa, de Melina Pogorelsky, que sin duda (al menos para mí) es la primera novela juvenil de temática LGBTI+ cien por ciento argentina. Sí, está llegando YA LGBTI+ a nuestro país, pero todo es de afuera, todo es traducido, y a pesar de que nos sintamos (o no) identificados con esas historias, aún nos separa de ellas la labor (invisible) del traductor; más allá de que acá hay Ley de Matrimonio Igualitario y Ley de Identidad de género, elementos que obviamente no se explotan en las novelas que vienen de afuera. Por eso siempre digo (lamentándome) que ojalá esta tendencia no se acabe sin que surjan voces nacionales que puedan darles voz a nuestros niños y adolescentes. Bueno, ¡estamos ante la primera!

No voy a contarles la novela, porque eso ya lo hice en la reseña

Lo sorpresivo de esta publicación es que ha sido de la mano de Edelvives Argentina, editorial que no se especializa en literatura juvenil más allá de lo que podríamos llamar el círculo escolar. Porque la mayoría de las editoriales de lij hacen libros pensando en la escuela (y pensando en las compras estatales, también, una bendición para cualquier editorial): en la currícula escolar, en los docentes, en los padres. Y Como una película en pausa pretende ser, según Natalia Méndez, responsable de lij de Edelvives, una de esas novelas que los propios adolescentes van a comprarse a la librería. 

No obstante, Damián Bigoain, uno de los presentadores y quien primero tomó la palabra, especialista en temás de género, resaltó que la novela tranquilamente puede ser utilizada en las escuelas en el marco de la implementación (tan problemática) de la Ley de Educación Sexual Integral.



Melina Pogorelsky contó que escribió la novela en el año 2009 (ya en el texto de solapas se deja caer solapadamente que ha pasado un tiempo considerable entre la producción y la publicación) y que los rechazos se habían debido específicamente a la temática gay o, mejor dicho, al protagonista gay. Porque la temática de la novela es la amistad.

Mario Méndez resaltó que habla bien de nosotros (de la Argentina como sociedad) que la novela se haya publicado. Pero que tampoco exageremos, porque tuvo que transcurrir un septenio. También resaltó algo en lo que estoy segura de que concordamos todos: que estamos frente a una novela necesaria.

La presentación culminó con una lectura teatralizada de la salida del armario de Lucho, animada por una suerte de teatro de sombras de papel que nos evoca la letra de la canción de Nubes En Mi Casa que abre la novela: si me arrojara como un dardo sin razón, yo me clavaría en tu sombra.

Por favor, dejen comentarios y animemos a Melina a que escriba una continuación, porque ya somos varios los que queremos saber qué pasó entre Luciano y Emanuel ;)

lunes, 19 de septiembre de 2016

Yo reseño: Sock it to Me, Santa!, de Madison Parker

Título: Sock it to Me, Santa!
Autora: Madison Parker
Formato: digital
ISBN: 9781301456376
Idioma: inglés

Sinopsis:

Ryan is assigned to Jamie Peterson for his class's secret gift exchange. If word gets out that he has to make a handcrafted gift for flamboyant and openly gay Jamie, Ryan will be the laughing stock of the school. 

It's a good thing no self-respecting boy would be caught dead in a craft store, because otherwise he'd be at risk of being spotted when his mom drags him to her weekly craft workshops. He hopes Jamie will appreciate all the trouble he's going to for this assignment. 

Finding the perfect gift is gonna be tricky. Jamie deserves something good, though, after all the crap he has to put up with at school. At least, Ryan tells himself that's the reason he's putting so much thought into the gift. It couldn't be that he has feelings for Jamie, could it?

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Acabo de terminar de leer esta novela corta y quedé encantadísima. La conocí gracias a Melissa, quien administra conmigo y un par de chicos más la fanpage de Literatura juvenil LGBTI. ¡Gracias, Mel, por la recomendación!

A pesar de que está en inglés, es corta, sencilla, fácil de entender y se lee rápido. ¡Así que vamos con la reseña!

Como dice la sinopsis, en el curso de Ryan están jugando al Secret Santa (algo así como el amigo invisible), un juego en el que cada chico tiene que hacerle un regalo artesanal (hecho a mano) a un compañero asignado por sorteo. A Ryan le toca Jamie, un chico que físicamente él define como un emo twink (en la jerga gay de USA, un twink emo sería un chico delgado, a veces bajito, de aspecto delicado y que lleva el pelo lacio y el flequillo al costado, tipo emo).

Ryan sabe que es gay (él mismo) y que Jamie también lo es. Pero, mientras que Ryan está en el armario y ni siquiera su madre lo sabe, Jamie es abiertamente gay y no le importa lo que los demás piensan de él. Siempre pasa el tiempo con sus dos amigas y es miembro del club de tejido. Lamentablemente, su actitud le vale ser el blanco de los bullies del colegio y que los chicos consideren que hablar con él es sinónimo de muerte social.

Y en esa encrucijada se encuentra Ryan cuando tiene que hacer los regalos para Jamie.





El mejor amigo (o mejor compañero) de Ryan es Mike, quien lamentablemente no es de mucha ayuda en el asunto. Se burla de Jamie diciendo que tiene fairy fingers (dedos de hada; dedos gays) cuando se preguntan cómo pudo tejer una bufanda en un día y mantiene todo el tiempo una postura homofóbica. 

Lentamente, Ryan se va interesando en Jamie... con la complicación de que no quiere ser visto hablando o caminando con él, porque no desea ser blanco del mismo bullying. 

Ryan vive solo con su madre y su hermanita menor, ya que su padre falleció. Ambas son personajes muy agradables y es Charlotte, la madre, quien ayuda a Ryan con los regalos, ya que trabaja en una tienda de artesanías. 

Como les dije, la novela se lee muy fácil y rápido. Está narrada en primera persona desde el punto de vista de Ryan y, a pesar de que es corta, los personajes me parecieron muy bien perfilados. Un detalle que me gustó de Jamie es que se muestra tímido y cortado en la escuela (seguramente para no llamar la atención), cuando en realidad es un chico alegre y para nada tímido.

Bueno, ¡les recomiendo mucho esta pequeña novela! Es corta y a pesar de que no tiene una trama súper original, es una historia hermosa. Creo que tranquilamente podría leerse en las escuelas. Se me cayeron un par de lagrimitas de felicidad con el final (estoy sensible, sí). Espero que le den una oportunidad, estoy segura de que les va a gustar ; )

jueves, 15 de septiembre de 2016

Yo reseño: Tim, una historia de vida escolar, de Howard O. Sturgis

Tim, una historia de vida escolar
Autor: Howard O. Sturgis
ISBN: 978-84-945199-4-9
Formato: 23 x 15 cm
Nº de páginas: 142
Encuadernación: Rústica con sobrecubierta
Fecha de lanzamiento: Septiembre 2016
Precio: 14,5 Euros


Esta novela emocionará hasta a los lectores más duros. Publicada en 1891, narra la historia de Tim, un muchachito sensible y delicado, que se enamora perdidamente de otro chico un poco mayor que él, rubio, bello y popular, compendio de muchas de las características de la masculinidad. La trama se sitúa, en parte, en el internado del antiguo y prestigioso colegio de Eton (donde aún hoy en día siguen estudiando los futuros miembros de la élite británica), a donde Tim, dejándose llevar por sus sentimientos, sigue al amigo con el deseo de estar junto a él. Allí se encontrará con la incomprensión y el rechazo de la mayoría de los alumnos, que no aceptan su diferencia y, también, con una absurda estratificación social entre el alumnado, que le impide cumplir el objetivo que lo ha llevado hasta aquel colegio. Su relación continuará fuera del internado, donde Tim tendrá que enfrentarse a las reacciones que sus sentimientos provocan en los otros, pues no los aceptan o directamente no los entienden.

Publicada inicialmente de manera anónima (tal vez porque comienza con la famosa frase del lamento de David por Jonatán, Tu amor para mí fue maravilloso, más que el amor de las mujeres), en su momento cosechó un gran éxito, tanto de crítica como comercial. E.M. Forster, el famoso autor de “Maurice” o “Pasaje a la India”, diría de ella que es una hermosa y melancólica historia. Algún estudioso actual ha dicho que «este es un ejemplo del tipo de literatura que no se publicaría hoy en día, pues en la historia se alude a sentimientos para los cuales la lengua inglesa parece no ser ya adecuada». Nadie, posiblemente, escribiría en estos tiempos una novela así, lo cual la hace más atractiva, más necesaria, porque, en verdad, esta tierna y desgraciada historia de amor es intemporal, como lo son los sentimientos de Tim.

Nunca hasta ahora –cuando lo hace Amistades Particulares, 125 años después de su exitosa publicación–, fue traducida al español.




Si bien actualmente estoy dedicándome a la literatura young adult (escribiendo, leyendo y colaborando con editoriales), con las satisfacciones y las decepciones que implica un género tan comercial, en cuanto leí la sinopsis de Tim, supe que quería conocerlo. Me llamó la atención que haya sido escrita en el siglo XIX y que fuera una historia protagonizada por adolescentes. 

Tim vive en Stoke Ashton, una zona campestre ubicada al oeste de Inglaterra. Vive solo con su niñera, la señora Quitchett, ya que su padre está hace años en la India por cuestiones de negocios y su madre, aparentemente, murió cuando Tim era recién nacido. 
 
La historia comienza en la infancia de su protagonista y con un pequeño accidente. Sin querer, en medio de una cacería de perdices, el joven Carol Darley le dispara con su arma y, a pesar de que solo lo roza, Tim cae desmayado de puro terror. El disparo bien podría haber sido obra de algún Cupido distraído, porque a partir de ese día, Tim sentirá por Carol un amor y una admiración incondicionales. Para Tim, Carol es un ángel, la personificación de la absoluta perfección, y desde ese día vivirá solo por y para él. 

Tim es pequeño, sensible, delicado; muy poquita cosa, según palabras de su niñera. Y si bien nunca lo dice, su padre, el señor William Ebbesley, también piensa lo mismo cuando regresa de la India y se enfrenta con su hijo, que demasiado lejos está del muchacho perfecto con el que había fantaseado.

A partir del regreso del señor Ebbesley, un muro infranqueable se construye entre padre e hijo. El primero no puede ni se esfuerza en demostrarle amor; y el segundo está demasiado asustado por esa repentina presencia como para sentir algo más o menos cercano al afecto y solo podrá sentir un respeto que más bien se acerca al miedo.

William Ebbesley se opone, entonces, a la amistad de los muchachos. ¿Es porque siente celos del amor de su hijo? ¿O le parece humillante que Tim ame lo que nunca podrá ser ni poseer?

Así, se forma una especie de triángulo amoroso entre Tim, su padre y Carol; un triángulo del que nadie resultará vencedor, ya que ningún amor es, en última instancia, correspondido con el mismo sentimiento.

Los días en Eton, el famoso colegio británico, no serán fáciles al principio para Tim. Es cuatro años más pequeño que Carol y al principio sufrirá por causa de la lejanía de su amado, ya que los alumnos novatos solo pueden aspirar a ser "sirvientes" para los mayores. En este sentido, se agradece mucho el prólogo escrito por el editor, en el que nos cuenta estos detalles acerca de Eton y reseña brevemente la vida y la obra del autor. Afortunadamente, fuera de la rígida jerarquía de la escuela, Tim y Carol pueden reencontrarse y retomar su amistad. Pero si bien nada cambia para Tim (sigue amando a su amigo con la misma intensidad), Carol ya tiene casi veinte años y se ha enamorado de Violet, una hermosa chica que llega una tarde a su casa, acompañada de su madre.
«Tu amor para mí fue maravilloso, más que el amor de las mujeres»
El sentimiento que Carol le inspira a Tim es un amor puro e inocente, carente de todo erotismo o deseo sexual. Lo más enternecedor es que su amor tampoco es egoísta y no duda un instante en sacrificar sus sentimientos para intentar hacer feliz a Carol. Violet, por su parte, es un personaje frío, pedante y celoso, y no concibe que su novio quiera pasar el tiempo con Tim, a quien considera un "pequeñajo desagradable". Tim me recordó mucho a Har, el protagonista de Manor, de Karl Heinrich Ulrichs: su amor y devoción, su delicadeza, su candidez y, finalmente, su desenlace. Pero mientras Har lucha por el amor que siente por Manor (que es correspondido), Tim se encuentra desde el principio absolutamente resignado.

«Carol escuchó, con asombro y no carente de remordimientos, la descripción de los sentimientos que de manera inconsciente él había provocado en su amigo. Mientras escuchaba, se olvidó de sí mismo, de Violet, de su amor por ella, de todo, contemplando la devoción que emanaba de aquel corazón tan pequeño, pero tan elevado, tan puro y tan desinteresado, que había sido suyo, todo suyo, sin que él lo supiese y sin que siquiera llegase a imaginarlo.»


Recomiendo mucho esta hermosa novela y advierto de antemano que no me hago cargo de los corazones rotos que pueda dejar.

Muchas gracias a la editorial Amistades Particulares por el ejemplar.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Yo reseño: Perros de nadie, de Esteban Valentino

Título: Perros de Nadie
Autor: Esteban Valentino
Editorial: Ediciones SM
Páginas: 109
Fecha de Publicación: Junio de 2008

Sinopsis:

Bardo y Nueve son dos adolescentes rivales enfrentados en una trama de violencia. El escenario: La villa, la marginalidad, la soledad.

Ambos se animarán a transitar otros caminos. Pero la vida pone sus reglas y se reserva, implacable el final de cada historia.








El fin de semana voy a un festival de metal muy grande, el Maximus Festival, y todo el tiempo veo las publicaciones de la gente en la timeline del evento. Nunca comento, pero ayer alguien escribió: «si vemos algún negro robando, lo agarramos entre todos».
Le puse: «y si vemos algún blanco robando, ¿qué hacemos?». Coseché tres likes y una respuesta tonta tipo «lo mismo, no discriminamos». «Ah, me pareció, entonces».

Esta novela está protagonizada por dos adolescentes que serían llamados negros por esas personas.

Bardo tiene catorce años y vive en una villa. Para mis visitantes no argentinos; acá se le llama villa (o villa miseria) a un barrio marginal, un barrio donde las casas son de chapa o cartón, las calles de tierra y donde a veces no llegan los servicios más básicos. Lo que en Brasil llaman favelas. Bardo vive con sus tres hermanos y su mamá en una casilla de dos habitaciones. No tiene padre y su madre casi no está ya que se pasa el día entero trabajando. Es Sandra, su hermana un año menor, quien se encarga del hogar y de llevar a sus hermanitos a la escuela.

Nueve no vive dentro de la villa, sino en sus inmediaciones igual de pobres y, como Bardo, también se dedica a robar en compañía de su banda.

Cada muchacho tiene un amigo adulto que, desde sus posibilidades, intenta sacarlo de la vida que lleva y quienes serán, en última instancia, quienes escriban los destinos de ambos.

Nueve tiene a Don Eleazar, un mecánico que arregla autos mediante rituales africanos. Sí, como lo leyeron. Se pinta el cuerpo con grasa de animal, se pone un taparrabos, una vincha de plumas... y baila y canta junto a Nueve para arreglar los autos que llegan a su taller.

Bardo tiene a Hugo, un carpintero que no puede ni arreglar un banquito. Ambos mantienen con los muchachos una relación de padre-hijo, ya que los chicos no tienen padre ni contención de parte de ningún adulto.

«Ellos no tienen nada en sus manos, carpintero. Y mucho menos su destino. Caminan hacia donde los lleva el viento. Y los vientos de estos días los llevan hacia el carajo.»

Sin embargo, cuando la banda de Nueve ataca a la Elizabeth, una travesti amiga de Bardo, la enemistad entre las bandas llega al límite. Resalto que el ataque no es lgtbfóbico; los chicos no atacan a Elizabeth por ser travesti. De hecho, aparentemente no se dan cuenta de que es una travesti y "solo" la atacan para robarle el supuesto dinero que hizo con sus clientes (nada, si vamos al caso).

Estoy haciendo un seminario de literatura infantil y juvenil, y la clase pasada hablamos acerca de los temas que son complicados de abordar en esta literatura. Surgieron el sexo, la política, la muerte. Y esta novela salió a colación del sexo y la identidad sexual, ya que, como dije, unos de los personajes principales es travesti. Se trata de Hugo, el carpintero (y no es un spoiler, ya que nos enteramos ni bien comienza la historia), quien de día intenta arreglar banquitos (sin éxito) y de noche se pone un vestido, sus medias caladas, una peluca... y se para a esperar los autos, aunque nunca se sube a ninguno. Fue muy refrescante ver cómo Bardo acepta totalmente la identidad diversa de Hugo/Elizabeth hasta el punto de tomar su ataque como una afrenta personal.

Otro tema difícil que aparece en la novela y que quiero mencionar es el embarazo adolescente. Cuando vemos a una adolescente embarazada, ¿qué es lo que inevitablemente se nos pasa por la cabeza? Bueno, creo que no se nos ocurriría felicitarla. Pensaríamos desde cosas como pobre, madre tan joven, no va a disfrutar su juventud, hasta... hasta cosas que no voy a escribir porque las considero prejuiciosas, ignorantes y groseras. Ya me entienden.

Pero ¿se nos ocurriría pensar que tal vez la chica decidió quedar embarazada? ¿Podemos imaginarnos lo que los ojos de esa chica que vive en una villa vieron en sus escasos dieciséis años? ¿Podemos entender lo que vivió y lo que vive? ¿Lo que siente? Si no podemos, realmente, ¿cómo es que nos atrevemos a juzgarla?

Y por eso es interesante esta novela, porque nos muestra eso que no conocemos, esa otra perspectiva, ese punto de vista que no entendemos simplemente por pertenecer a otra realidad menos desafortunada: nos muestra a esa adolescente que desea ser madre, a esos chicos que roban para comer y para comprarse unas zapatillas.

Recomiendo mucho esta novela. Creo que abriría muchas mentes, a pesar de ser tan cortita.